Vivienda unifamiliar aislada

Santa María de Xeve. Pontevedra

Javier Mariño. Estudio de arquitectura. Vivienda unifamiliar aislada en Santa María de Xeve, Pontevedra. 2008-2013

La topografía y la localización de las vistas han dictado prácticamente la definición de esta edificación, incitando ya desde los primeros croquis de un volumen transversal a media ladera orientado hacia el sudeste.

Paralelamente, un estricto control económico del resultado fue marcando un ajuste del edificio a una modulación rigurosa y a formas paralelepipédicas, evitando dispersiones volumétricas que encareciesen injustificadamente la obra.

Se adoptaron casi como propias las pretensiones funcionales y volumétricas del cliente; únicamente se matizó el carácter de las estancias de noche, ya que si bien se demandaban tres dormitorios, dando preferencia a uno de ellos como principal, no quedaba establecida la función de los otros dos, ya que la ocupación a corto plazo de la vivienda la efectuarían dos personas.

Por ello se optó prácticamente por reproducir el dormitorio principal en la planta baja -sin el vestidor-, de modo que tuviese la proporción y entidad suficientes para funcionar como digno dormitorio de invitados, con relación directa con la parcela.

El tercer dormitorio se ubicó en una posición intermedia entre la zona de día y la anterior estancia, de modo que pudiese funcionar también como despacho alternativo al estudio de planta alta, o incluso como zona de vestidor vinculada a la piscina, dada su posición intermedia entre esta y el baño de planta baja.

Constructivamente se optó por el trabajo con cáscaras estructurales, como venimos haciendo en los últimos proyectos, utilizando el hormigón armado visto como cerramiento acabado y estructura vertical, y losas macizas del mismo material en la estructura horizontal. De este modo se unifican dos oficios reduciendo tiempos hasta «cerrar la obra», se obtiene un contenedor con una respuesta estructural superior a la que resultaría de un concepto más tradicional de estructural lineal y entrepañado de ladrillo, y se libera el interior del volumen de elementos de soporte, y todo ello con unos costes similares o inferiores a los de los métodos constructivos clásicos.

El acabado exterior se acomodará a las exigencias legales, mediante aplicación de color en los paramentos en los que el hormigón quede «al aire», mientras que en la planta superior se instalará un forro de madera de cedro rojo a modo de piel superpuesta dejando vistos los entornos de los huecos y parte de los remates de cubierta.

Grandes huecos vinculan las estancias vivideras con el exterior, volcándolas hacia las mejores vistas. Para atenuar el exceso de soleamiento proporcionado por su orientación sudeste, se proyectan grandes parasoles perpendiculares a fachada que, en el caso de los huecos de planta, funcionarán también como balcones. La carpintería exterior se resolverá con perfiles de aluminio anodizado en color negro.

El volumen se articula en dos piezas. La más importante, de dos plantas, alberga la mayor parte del programa de vivienda. Un espacio central de doble altura alberga al salón y al comedor y contiene las comunicaciones verticales y el acceso al distribuidor de la zona de noche de planta baja.

Una segunda pieza de planta baja contiene las áreas de instalaciones y garaje y se sitúa al otro lado del salón.

Articulando ambas áreas se dispone el acceso, con un zaguán generoso que permitirá resguardarse de la lluvia y el viento en invierno y prepararse para entrar en el hogar. La cocina comparte esta ubicación y se relaciona funcionalmente tanto con la zona de comedor como con el exterior para facilitar los tránsitos durante la época estival.

La rigurosidad de los paralelepípedos se quiebra en la zona del baño de planta baja. Su situación bajo rasante y la necesidad de proporcionarle iluminación y ventilación naturales nos llevaron a adoptar una resolución formal particular, con un hueco casi a modo de periscopio, quebrando en la zona de la ducha la losa de techo hasta superar la cota del terreno para buscar el «aire».

Esta solución singulariza el aspecto formal de la vivienda que se ofrece a la zona de acceso, ya que el resto del volumen prácticamente se blinda hacia la carretera y únicamente en una pequeña franja aparecen el hueco mencionado y una pequeña ventana de control perforada en la zona del vestidor.

Proyecto:

2008-2009

Superficie:

208,95 m²

Presupuesto:

n.d.

Equipo:

Ádega da Costa (arquitecta técnica)
Reboreda Ingeniería
Cubas Topografía, S.L. (topografía)
Enmacosa (geotecnia)

Ejecución:

2010-2013

Constructor:

Rodos Estructuras, S.L. (estructura)
Moybar, S.L. (carpintería exterior)

Fotografías:

Javier Mariño

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